¿Por qué tenés miedo de cobrar lo que realmente vale tu trabajo de Repostería Creativa?
No gorda, estás confundida, pero no estás sola...
¿Te da miedo decirle al cliente que deje de pedir descuento porque tenés miedo de que no te compre más?
¿Y para que querés que te compre si no te paga lo que vale tu trabajo?
¿Estás haciendo caridad o un microemprendimiento?
Porque te da el dinero que el cliente piensa que vale tu esfuerzo...nadie debe hacer eso jamás.
Sos vos quien maneja tu negocio...
¿O no?
¿Donde está tu orgullo y tu respeto a vos misma?
Cliente es quien te valora y te respeta como persona y como Repostera. El que festeja y te agradece con un mensajito...no el que clava el visto, regatea, ve todo lo malo, se queja, traslada sus problemas...ese, no es un cliente.
Vení... Lee...
1. Haces absolutamente todo artesanal, a mano, uno por uno, lleva horas.
2. Pasás años perfeccionándote en tus recetas, tomas cursos, estudiando cada proyecto, practicando, invirtiendo en herramientas.
3. Usas la mejor materia prima sin conservantes ni aditivos, todo casero.
4. Es una creación única pues es personalizada al gusto del cliente.
5. Diseñas, modelas, cocinas, limpias, envíos, te encargas del packaging, de la difusión, de tomar los pedidos, entregarlos, manejar las redes sociales. Haces el trabajo de más de diez personas juntas. 🤷🏻♀️
6. Te perdés de salir con amigos, de jugar con tus bendis, de pintarte las uñas, divertirte, whatever, por hacer el pedido...
Esto TU TRABAJO, hola: y como tal debes percibir un dinero de ganancia a cambio. No debes trabajar por "los materiales".
¿O el cliente trabaja horas por día y vive del aire y del sol y de plantar mandioca?
Si, ud, sí, ¿Es el cliente? ¡Venga! ¡No trate así a mis chicas! Ud. cobra sueldo por su trabajo y su jefe no le anda regateando cuando Ud. se va al baño media hora a ver las redes sociales y dice que "le cayó mal el chorizo imaginario del mediodía"... Sinvergüenza.
Hágase el favor de liberar la rata gorda de su bolsillo y no regatee más nuestro trabajo, NOSOTRAS también tenemos una familia que mantener y necesitamos el dinero contante y sonante, sin rebajas, regateos ni piojocidades (?) de ese tipo.
Muchas de nosotras somos solas, necesitamos el trabajo, no una limosna.
Bueno, venga, le doy un abrazo. Si quiere nuestro trabajo, lo esperamos, sino, buenas tardes, muchas gracias y que le garue finito. Y luego no venga a llorarme la carta "porque la torta se la hizo mengana por la mitad y resultó un marroco incomible". Yo le avisé. Ahora,tome un pañuelito, saque número, y vaya al final de la fila. Nosotras no somos la segunda opción de nadie. Respetarse y valorarse siempre empieza por una misma.
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